Una joya del pacífico

Agatha es...

una mujer de unos 29 años (pues eso nunca se sabe a ciencia cierta) de tez blanca y cabello que yo llamaría policromático entre café, caramelo y canela. Sus labios toman naturalmente un color rojo intenso con líneas afiladas que yo sinceramente podría dedicar bastante tiempo de mi vida en admirar de cerca. Describiría a Agatha como la línea sublime entre la excentricidad y la elegancia; Llama mi atención como mantiene el equilibrio constante entre ambas cosas con una delicadeza tal que la mayoría del tiempo me es imposible distinguirlo y mantiene mi mente completamente ocupada en ella. Ella es Italiana y reside en la ciudad de Mazatlán, pues se enamoró de la calidez de nosotros los locales, pues como no tratar bien a semejante mujer. A ella le atrae nuestra amplia riqueza cultural, de hecho muchas veces me pide recorramos el puerto en búsqueda de secretos escondidos y nuevas propuestas gastronómicas de como ella lo llama: "Su joya del Pacífico" con ese tono extraño pero delicado de cuando dice las cosas que ella considera serias. Pues ella así, a su manera, se permite compartir el mundo dentro de su cabeza y las bendiciones de esta tierra en donde hasta el más pobre, se siente millonario.